Como ya se ha mencionado, Harold Connolly destacó en lanzamiento de martillo, obteniendo una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956. El ex atleta norteamericano ha sido uno de los mejores exponentes en esta disciplina. Sin embargo, ¿en qué consiste? ¿cuáles son las dificultades que se le presentan a los deportistas? Para empezar, esta modalidad es una prueba de atletismo, en donde se lanza un objeto llamado martillo, el cual es una bola de metal unida a una empuñadura a través de un cable de acero. El participante que una mayor distancia con su lanzamiento será el vencedor. Todo se realiza dentro de una jaula de seguridad, la cual está protegida con redes y el atleta se coloca en un círculo de 2,14 metros de diámetro para participar. Cada atleta tiene tres lanzamientos, más otros tres para los ocho con mejor marca. En la categoría masculina, el peso del martillo es de 7,260 kg como mínimo y 7,285 kg como máximo. Mientras que en mujeres, oscila entre 4 kg y 4,025 kg.
Descubriendo a Harold Connolly
martes, 6 de noviembre de 2012
Harold Connolly también venció a la naturaleza
"El hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo", repetía constantemente el doctor Christiaan Barnard, quien fue el primero en realizar un trasplante de corazón. Harold Connolly fue uno de los atletas que mejor supo interpretar aquellas palabras. Como consecuencia de un parto complicado, 'Hal' sufrió daños severos en el nervio de su brazo izquierdo, evitando que su extremidad se desarrollo normalmente y de manera adecuada. Durante su infancia, Connolly sufrió fracturas en trece oportunidades. Debido a estos problemas, su brazo izquierdo llegó a medir cuatro pulgadas y media más corta que el diestro, y su mano izquierda dos tercios de la medida de su derecha. Harold empleó el lanzamiento de martillo para fortalecer su brazo izquierdo, que tenía debilitado desde el nacimiento y también tras lesiones sucesivas que se ocasionaron mientras practicaba fútbol americano y lucha. Según señala el prestigioso diario estadounidense, New York Times, durante la premiación en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, Connolly vivió un hecho anecdótico: "Cuando ganó su medalla de oro olímpica, los fotógrafos le gritó para levantar los brazos en señal de triunfo. Levantó sólo su brazo derecho".
lunes, 5 de noviembre de 2012
Connolly no se cansó de batir récords
Durante su carrera deportiva, Harold Connolly acumuló varias distinciones individuales, las cuales hicieron que su figura se volviera emblemática. El atleta de Estados Unidos logró batir seis récords mundiales en la especialidad de lanzamiento de martillo. El 2 de noviembre de 1956, en Los Ángeles, California, consiguió el primero de ellos al registrar una distancia de 68,54 metros. Dos años más tarde, el 20 de junio de 1958 para ser más exactos, 'Hal' rompió su marca al hacer 68,68 metros en la ciudad de Bakersfield (California). El 12 de agosto de 1960, compitiendo en Walnut, perteneciente al mismo estado estadounidense en el que había mejorado sus números, alcanzó su tercer récord. Ahí, Connolly hizo que su martillo recorriera la distancia de 70,33 metros. Esta ciudad, sería muy especial y recordada por Harold, ya que ahí en 1965 alcanzó su último récord. 71,26 metros fue lo señalado por los jueces. Los otras dos marcas obtenidas por Harold Connolly sucedieron en 1962 (70,67 metros) y 1965 (71,06 metros).
Connolly conoció el amor en Melbourne
Los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 fueron muy especiales para Harold Connolly debido a que en dicha competencia, además de conseguir la medalla de oro en la especialidad de lanzamiento de martillo, se enamoró de una atleta tan ganadora como él. Olga Fitokova, deportista del equipo nacional de Checoslovaquia, fue la mujer que le robó el corazón al musculoso representante de los Estados Unidos. Fikotova había ganado la presea dorada en la disciplina de lanzamiento del disco. Cuando todavía faltaban más de diez días de actividad en suelo australiano, ambos participantes se encontraban libres ya que sus competiciones habían llegado a su fin. En ese lapso de tiempo, Connolly y Fikotova se conocieron y terminaron juntos. Tras la culminación de los Juegos, Harold y Olga decidieron casarse pero como se trataba de una comunista y un burgués en plena guerra fría aparecieron los impedimentos. Fikotova fue impedida de salir de su país y a Connolly se le negó la visa para ingresar a Checoslovaquia. Para hallar la solución, tuvieron que intervenir los embajadores y presidentes de cada país. Se casaron en Praga en tres ceremonias: civil, católica y protestante. Fruto de la relación tuvieron cuatro hijos. Luego de 16 años se divorciaron.
Connolly logra el oro en Melbourne 1956
El 24 de Diciembre, se disputó la prueba de lanzamiento del martillo para varones. La competencia estaría marcada por la rivalidad y espectáculo que brindarían dos excelente lanzadores norteamericanos como Harold Connolly y Albert Hall, mientras que en la vereda opuesta estaban los soviéticos, quienes en los deportes habían progresado notablemente, Mihail Krivonosov y Anatoly Samosmetvov. Además, en la modalidad de lanzamiento de martillo la Unión Soviética se destacaba netamente por sobre todas las otras naciones ya que figuraba entre los 20 mejores. Sin embargo, Harold Connoll era el atleta que poseía el récord mundial con 68.54 metros. El enfrentamiento de 'Hal' ante sus rivales de la Unión Soviética fue colosal, logrando como resultado final imponerse a Krivonosov por un pequeño margen de apenas 16 cm: 63.19 metros del norteamericano contra 63.03 del soviético. Un hecho anecdótico fue el empleo por parte de Connolly de zapatillas de ballet para su mejor movilidad en el círculo, como el poseer el brazo izquierdo algo más corto que el derecho.
Harold Connolly, el hombre del martillo
¿Es posible que un hombre con uno de sus brazos lisiados pueda tocar la gloria en lanzamiento de martillo? El estadounidense Harold Connolly desafió al destino y forjó su camino. El ex atleta nacido el 1 agosto de 1931 en la ciudad de Somerville (Massachusetts), venció sus limitaciones físicas y en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 consiguió la medalla de oro en la especialidad antes mencionada. El deportista americano, fallecido en el 2010 a la edad de 79 años, a lo largo de su carrera alcanzó seis récords mundiales, además participó en las competiciones olímpicas de Roma 1960, Tokio 1964 y México 1968. Durante el tiempo en el que estuvo activo ganó doce títulos nacionales: nueve al aire libre y tres bajo techo con el artefacto de 35 libras (15,89 kilos). Asimismo, 'Hal' Connolly fue el primer norteamericano en superar más de 200 pies (60,96 metros) con su lanzamiento de martillo. Su récord mundial se mantuvo durante casi diez años.
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